RMI. Resonancia magnética

huella

La resonancia magnética es una poderosa herramienta que permite obtener información anatómica y funcional del cuerpo sin necesidad de procedimientos invasivos.


La Resonancia magnética está indicada para el estudio de cualquier órgano del cuerpo, pero está especialmente indicado para el estudio de tejidos blandos. Permite el estudio detallado de cualquier área del sistema nerviosos central y periférico ( encéfalo, medula espinal, nervios) y de otras estructuras como ojos, oídos, cavidad nasal y órganos abdominales como riñones, hígado. En lesiones cancerosas pueden ser fácilmente identificadas y planificado su tratamiento.


Los animales de dos en dos uá, uá!

Preguntas frecuentes

¿Hay riesgos asociados a la resonancia magnética?

La resonancia magnética es un medio totalmente inocuo para el paciente, operador y medio ambiente, por lo que es considerada un método de diagnóstico extremadamente seguro.


¿Estará mi animal anestesiado?

Para la correcta realización de la técnica es indispensable que el animal este absolutamente quieto, por lo cual se realizará una anestesia general en un plano muy superficial por lo que carece prácticamente de riesgos. El paciente anestesiado estará en todo momento monitorizado y controlado por personal cualificado.


¿Cuándo recibiré los resultados?

Los resultados de la resonancia será revisados por un equipo de veterinarios con amplia experiencia en su interpretación y los resultados serán referidos a su veterinario dentro de las siguientes 24 – 48 horas.

El precio del estudio de resonancia magnética varía según la zona a estudiar, tamaño del animal, tiempo de estudio. Nuestro personal le facilitará un presupuesto detallado antes del estudio. Los resultados se entregarán por escrito y en formato digital al día siguiente de la realización del estudio.



Mi historia

Mi Historia

Me llamo Ichs y soy un bulldog francés. Hace ya mucho tiempo, cuando tenía 5 años y vivía en París me diagnosticaron cáncer en la cavidad nasal y en parte del cráneo. El veterinario que me atendió le explicó a mi amo que este problema no tenía solución y le aconsejó dormirme porque no había posibilidades de operación. Mi dueño lloraba cada noche pero no se rindió. Me hicieron una resonancia magnética y se vio que sí podían operarme. Días después me operaron y al cabo de un tiempo volví a mi casa ya recuperado. Hoy tengo 13 años y he tenido 10 cachorros con mi compañera. Soy muy feliz y tengo mucho amor para dar a mi dueño y a los demás. Mi consejo es que nunca os rindáis. Yo estoy vivo gracias a la resonancia magnética. Dadles a vuestras mascotas esa oportunidad. Ellos todavía pueden dar mucho amor, como lo estoy dando yo.


Vídeos resonancias